El “refresco lingüístico” de hoy abunda en el tema de las palabras con “grafías” peligrosamente similares… Y, por cierto, los verbos abocar y avocar son de ésas…
La acepción más recurrente de abocar es “hallarse en disposición, peligro o esperanza de algo”:
Este estilo de vida está abocado a desaparecer.
Por su parte, avocar sólo admite una acepción: “Dicho de una autoridad gubernativa o judicial: atraer a sí la resolución de un asunto o causa cuya decisión correspondería a un órgano inferior”. Es un término claramente jurídico y, además, es un verbo transitivo y no pronominal.
El Gobierno de la nación avocó la convocatoria de elecciones autonómicas.
¡¡Feliz día!!